Biografía

Zenobio Dagha Sapaico (1920-2008), compositor, violinista y músico por naturaleza. Nació en el distrito de Chupuro, en la provincia de Huancayo, Perú. Vivió 88 años, de ellos, uno lo dedicó a su formación en la música académica en Argentina.  Desde los ocho años descubrió su pasión por la música “bien afinadita, bien hecha”, como lo manifiesta en una de las tantas entrevistas que ha dado a lo largo de su carrera, alrededor de 80 años dedicados a la música.

 

Son 609 composiciones que Zenobio Dagha ha dejado formalmente registradas en la Asociación Peruana de Autores y Compositores Apdayc, la asociación cuya oficina lleva su nombre en Huancayo. Sus temas pueden sobrepasar los 900 escritos porque el maestro Zenobio creaba todo el tiempo, con violín en mano ejecutaba melodías que “le salían en ese momento”. Sus temas fueron Huaynos, Mulizas, Huaylarsh, Tunantadas, Santiagos, Chonguinadas. 

 

“El hombre que sacó el huaylarsh de las comunidades del Mantaro, lo metió a la fuerza en las fiestas de Huancayo y lo ha hecho admirar por todo el Perú”, César Lévano

 

Hay varios momentos en su carrera que marcan su legado como maestro mayor de la música huanca, uno de ellos es haber creado el ritmo del Huaylarsh moderno: “Me daba pena. Bailaban cualquier huaynito. No tenían música fija (para) los zapateos. Yo tuve que tratar de componer una música. Pensando en eso estuve tres meses. Una noche, entre sueños empecé a tocar, empecé a cantar, zapateando yo mismo, bailando, probando, a ver cómo sale. De esa manera tuve que descubrir esa música del huaylarsh moderno”, narra en una entrevista realizada por Alejandro Espejo, quien alistaba un estudio e investigación etnográfica sobre el maestro que no pudo concluir, pero el material ha quedado registrado en audios y videos.

Huaylarsh 1961, es el huaylasrh que abre paso del huaylarsh antiguo al huaylarsh moderno. Luego de él vienen más de 30 huaylarsh compuestos y registrados.

Fue hacia finales del año 1950 que Zenobio Dagha funda su propia orquesta que denominó “Juventud Huancaína”, con ella logró colocar a la música huanca en un sitial histórico que le abrió las puertas a más éxitos y registro de ello es un diploma firmado por el propio José María Arguedas como Jefe de la unidad de Arte y Folklore del Ministerio de Educación en 1952 “A Zenobio Dagha, director del conjunto Juventud Huancaína, representativo de Huancayo, por la Magnífica interpretación de las danzas de la región, realizada en el Coliseo Bolívar”. De su relación con el Amauta, en una nota del diario La Crónica de 1952 se relata que Zenobio Dagha y Tiburcio Mallaupoma llegan al diario acompañados de Arguedas con motivo de recibir el premio que ambos habían ganado en la Municipalidad del Rímac por sus composiciones.

dagha y mallaupoma 1952

El camino realizado por su Orquesta culminó en 1964, cuando asumió el cargo de Presidente de la Comunicad Campesina de Chupuro, porque ante todo Zenobio Dagha, además de maestro músico y compositor nato, fue un hombre que labraba la tierra y amaba los animales. Es así que asumió con firme decisión conducir el destino de su pueblo. Sin embargo no dejó de crear.

“Si Huancayo hubiera sido capital del país, Zenobio Dagha, impulsor del huaylarsh, ocuparía el lugar que alguna vez tuvieron Felipe Pinglo y Lucha Reyes”, José Ragas

Un músico huanca, descendiente de la tribu allauka de Chupu Ulo, como siempre lo repetía, con su especial forma de hablar en quechua wanka, su lengua materna, no podía dejar de crear temas para sus pueblos queridos y así nacieron: “Yo soy huancaíno por algo”, “Mi Chupuro” y “Carhuamayo”, las canciones que le dieron identidad a la población de cada uno de esos lugares hasta hoy.

 Y así continúan “Vaso de cristal” también denominada “Dígame en secreto”, una canción vigente hasta este tiempo, cantada por la belleza de su música y letras: Las flores son muy lindas/Hay que cuidarlas /así soy delicada/ como el vaso de cristal. “Hermanoshray”, podría ser otro de sus hits, como se denominan ahora, con letra en quechua wanka, con una tonada festiva y contagiante que demuestra la fuerza y alegría del huaylasrh.    

Y éstas líneas no terminan aquí, pues la biografía de Zenobio Dagha se seguirá escribiendo, por este alto compromiso con su ciudad, sus raíces, el quehacer cultural y su largo camino y lucha, con toda la rigurosidad y sensibilidad de un artista completo que viajó por el Perú y el extranjero: México, Estados Unidos y dueño de grandes amistades con músicos, poetas, investigadores, danzantes que harán que el maestro mayor de la música huanca viva por siempre.

“Zenobio es un artista completo y debe ser valorado por eso”, Alicia Maguiña”

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